Hola preciosa. No sé si este día es especial, pero si no lo es, quiero hacerlo para ti. Porque hay personas que no necesitan fechas en el calendario para ser celebradas, y tú eres una de ellas. No hay nada en este mundo que no entregaría por verte sonreír, por ser el motivo detrás de una de esas miradas tuyas llenas de luz. Y si existe algo que pueda hacer para que este momento quede en tu memoria como algo único, entonces quiero intentarlo. No hay lógica en la admiración que despiertas en mí, pero tampoco la busco. No necesito razones para saber que, de todas las personas en este mundo, eres tú quien haría que cualquier sacrificio valga la pena. No es solo tu belleza, ni tu inteligencia, ni s iquiera la manera en que conviertes lo ordinario en extraordinario con una simple palabra. Es el conjunto de todo eso, la magia que envuelve cada cosa que haces, el arte que pareces esculpir con cada gesto. Si pudiera, haría de cada día uno digno de recordarse, porque en ti encontré algo que el tiempo no debería desgastar, algo que merece la eternidad. Y aunque no puedo prometerte eso, sí puedo ofrecerte lo que tengo: cada instante, cada detalle, cada momento que pueda hacerte feliz.