Perlas Escondidas de Isa í as 3 6 , 3 7 Isaías 36:15 — Me enseña a estar alerta contra las tácticas que intentan debilitar nuestra fe. El Rabsaqué intentó convencer al pueblo de que no escucharan a Ezequías cuando decía que " Se guro que Jehov á nos va a salvar " . Esto me recuerda que el mundo a menudo utiliza argumentos para que dudemos de la protección de Dios, y por eso debo mantener mi confianza firme en sus promesas, sin importar lo que otros digan. Isaías 36:21 — Veo la importancia del autocontrol y la obediencia. A pesar de las provocaciones e insultos del mensajero asirio, el pueblo se mantuvo en silencio porque el rey les había ordenado: "No le respondan" . Aprendo que, cuando somos objeto de burlas por nuestras creencias, a veces la mejor respuesta es el silencio, demostrando madurez y respeto por las instrucciones que recibimos. Isaías 37:1 - Me enseña que ante las noticias que nos causan angustia, la reacción más sabia es buscar refugio espiritual de inmediato. Aprendo que, al igual que el rey Ezequías fue a la casa de Jehová, lo primero que debo hacer ante un problema grave es acudir a Jehov á en busca de consuelo y guía. Isaías 37:14, 15 - Me deja ver la importancia de ser específicos al orar. El hecho de que Ezequías extendiera la carta ante Jehová me muestra que puedo presentarle mis problemas a Él con total sinceridad, detallando lo que me preocupa y confiando en que entiende perfectamente mi situación. Isaías 37:20 - Muestra que nuestra mayor motivación al pedir ayuda debe ser la reputación de Jehov á Dios. Aprendo que, más allá de buscar mi propio alivio, es fundamental desear que los problemas se resuelvan de una forma que otros puedan reconocer que Jehová es el único Dios verdadero. Isaías 37:21 - Dice que Jehová presta atención especial cuando decidimos confiar en él. La respuesta que di ó comienza con la frase "por haberme orado" me asegura que el simple hecho de acudir a Jehov á con humildad mueve su corazón para escucharnos y actuar a nuestro favor. Isaías 37:36 - Me enseña que para Jehová no existen obstáculos imposibles de vencer. La derrota de un ejército tan inmenso por parte de un solo ángel me recuerda que Jehov á tiene el control de todas las situaciones y que siempre es capaz de cumplir su palabra de salvar a sus siervos leales.